Mi nombre es Martha Rubell. Vivo en Buenos Aires, Argentina. Desde los 19 años me dediqué a la búsqueda y acumulación de objetos antiguos. La razón de esta actividad está relacionada con mi educación en Bellas Artes que me dio una mirada desde el punto de vista estético y también una constante curiosidad por las distintas formas con que los artesanos y artistas trabajaron en todas las épocas. En los primeros años mis conocimientos eran básicos pero cada antigüedad me iba llevando a una investigación que disfrutaba enormemente haciendo crecer mi interés por este tema. Comencé a trabajar como proveedora de algunos anticuarios y muchos de mis compradores me formaron y alentaron mi actividad. Además, la gran casa de mis padres colaboró para que tuviera espacio suficiente para depositar los objetos que iba adquiriendo y de esta manera fueron multiplicándose a lo largo de estos 40 años. Atraída por los metales, bronce, cobre, hierro, orienté mis compras a las piezas de iluminación y posteriormente a los caireles que adornaban muchas de ellas. Hoy esta colección consta de más de 300 artículos entre arañas, apliques de pared, colgantes y lámparas de piso y mesa y tulipas. Los accesorios –cadenas, roldanas, ganchos y plafones - totalmente auténticos manifiestan mi intención constante del rescate de lo más pequeño para respetar la originalidad cuando éstos sean colocados en las casas de quienes los adquieran. No obstante cuento con una gran cantidad de rejas, porcelanas, vidrios y cristales, platería, tinteros, máquinas de coser, fonógrafos y gramófonos, 3000 discos de pasta e infinidad de objetos para la decoración. Estoy satisfecha de la tarea realizada pero mis viejos objetos tienen que continuar su camino y es por ello que pongo la colección para su venta de modo parcial o total a quienes disfruten como yo de esa magia que lleva consigo la labor humana del pasado.
Mis felicitaciones por este emprendimiento Martha !!!
Ansioso espero la inauguracion del salon de exposiciones para poder visitarlo!!!
Claudio
Estimada marta:
Mi nombre es Verónica y soy alumna de Artes Combinadas de la UBA. Precisamente, me encuentro haciendo un trabajo de investigación sobre el film “Historia de una mala mujer”, de Luis Sslavsky, del cual el Sr. Lerchundi fue el genial vestuarista.